¿Por qué es importante hacerse la prueba?
Muchas veces, el VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) no causan síntomas durante mucho tiempo. Esto significa que una persona puede tener una ITS sin saberlo y sin sentir nada raro.
Por eso, hacerse pruebas periódicas es una forma de cuidarse y de cuidar a los demás. Saber si tienes el VIH u otra ITS permite acceder a tratamiento, vivir con tranquilidad y evitar la transmisión a otras personas.
Testarse es salud. Testarse es autocuidado.
¿Dónde y cómo puedo hacerme la prueba?
Tienes muchas opciones para hacerte la prueba del VIH y otras ITS, de forma fácil, rápida y confidencial:
- En cualquier centro de salud o hospital, puedes pedir la prueba de forma gratuita y totalmente confidencial.
- En muchas farmacias, puedes comprar un autotest de VIH, fácil de usar y con una fiabilidad muy alta.
- También existen organizaciones comunitarias donde podrás testarte de manera gratuita, confidencial y sin cita previa, muchas veces con resultados en solo unos minutos.
📍 En el apartado “Recursos para la ciudadanía”, encontrarás un mapa interactivo para localizar el punto de testeo más cercano a ti.
¿Qué tipo de pruebas existen?
Existen distintas formas de hacer las pruebas:
- Pruebas rápidas, que te dan el resultado en 20 minutos.
- Pruebas en sangre, que se hacen en laboratorios y pueden detectar el VIH desde fases muy tempranas.
- Pruebas orales, en las que solo se recoge una muestra de saliva.
Todas son seguras, confiables y no duelen.
¿Las pruebas son confidenciales?
Sí. Toda la información sobre tus pruebas y tus resultados está protegida por la ley. Nadie más puede acceder a tus datos sin tu permiso.
¿Qué pasa si el resultado es positivo?
Si el resultado es positivo, te acompañarán y te explicarán cada paso a seguir. Hoy en día, con el tratamiento adecuado, una persona con VIH puede llevar una vida larga, saludable y sin riesgo de transmitir el virus si mantiene la carga viral indetectable.