El chemsex, o uso de drogas durante las relaciones sexuales por parte de hombres que tienen sexo con hombres, busca prolongar y potenciar la experiencia sexual, pero conlleva riesgos importantes. Además de aumentar el riesgo de contraer VIH y otras ITS, puede generar problemas graves como sobredosis, trastornos de salud mental y adicción, uno de los principales peligros de esta práctica.
La adicción puede derivar en aislamiento social, dificultades emocionales y complicaciones graves para la salud física y mental. Es fundamental ofrecer información clara, acceso a servicios de salud especializados y apoyo psicológico para minimizar los riesgos y ayudar a quienes lo necesiten.