Esta página está diseñada para apoyar a los clínicos que atienden infecciones de transmisión sexual (ITS), tanto en Atención Primaria como en ámbito hospitalario, facilitando la resolución de dudas clínicas frecuentes y el acceso ágil a información actualizada sobre diagnóstico y tratamiento. El objetivo es concentrar en un único lugar los documentos de referencia, algoritmos prácticos y enlaces a guías vigentes, con un mantenimiento periódico para reflejar las últimas recomendaciones terapéuticas y de salud pública.
La información se presenta en formato breve y operativo, con énfasis en la toma de muestras, el manejo sindrómico, la declaración de casos y el estudio de contactos, además de recursos complementarios (formularios, guías y protocolos). Este recurso no sustituye el juicio clínico, sino que lo complementa con materiales verificables y listos para usar en consulta.
Manejo Sindrómico de la uretritis/cervicitis
La uretritis y la cervicitis cursan con síntomas de secreción mucosa o purulenta, disuria, prurito genital y, en mujeres, flujo vaginal anómalo, sangrado postcoital o intermenstrual y dispareunia. Pueden ser asintomáticas en una proporción elevada de casos.
Los agentes más frecuentes son Chlamydia trachomatis, Neisseria gonorrhoeae y Mycoplasma genitalium; con menor frecuencia Trichomonas vaginalis, Ureaplasma urealyticum y virus herpes simple tipo 2.
El diagnóstico se basa en técnicas de amplificación de ácidos nucleicos (TAAN), que son el método de elección para detectar N. gonorrhoeae, C. trachomatis y M. genitalium. En varones se recomienda orina de primera micción, y en mujeres muestra vaginal o endocervical (válida la autotoma). Siempre que exista supuración se debe realizar cultivo de N. gonorrhoeae para estudio de resistencias. En aquellos centros hospitalarios con posibilidad de realizar tinción de GRAM se puede orientar el tratamiento empírico siguiendo el algoritmo propuesto por las guías de la SEIMC
El tratamiento empírico debe iniciarse ante sospecha clínica sin esperar los resultados microbiológicos. La pauta recomendada es ceftriaxona 500 mg intramuscular dosis única más doxiciclina 100 mg cada 12 horas durante 7 días por vía oral, cubriendo N. gonorrhoeae y C. trachomatis. La azitromicina no se aconseja por el aumento de resistencias. Una vez obtenido el resultado microbiológico, el tratamiento debe ajustarse a la etiología confirmada.
Durante el tratamiento se debe indicar abstinencia sexual hasta su finalización y resolución de síntomas. Es necesario el estudio y tratamiento de las parejas sexuales y reevaluar si los síntomas persisten.
Manejo Sindrómico de la proctitis
La proctitis es un proceso inflamatorio del recto causado mayoritariamente por infecciones de transmisión sexual (ITS), que afecta sobre todo a hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (GBHSH) y que, con frecuencia, puede ser asintomático. Los síntomas incluyen dolor anal, tenesmo, prurito, exudado o secreción mucopurulenta rectal, rectorragia y, en ocasiones, fiebre o sensación de cuerpo extraño rectal. En los casos más leves puede manifestarse únicamente con molestias inespecíficas o escozor anal.
Los agentes causales más frecuentes son Neisseria gonorrhoeae y Chlamydia trachomatis (incluidos los serovares L1-L3 responsables del linfogranuloma venéreo).
El diagnóstico requiere una anamnesis sexual detallada y la realización de técnicas de amplificación de ácidos nucleicos (TAAN) en exudado rectal para la detección de N.
gonorrhoeae y C. trachomatis, incluyendo el genotipado en caso de positividad para C. trachomatis con el fin de descartar serovares L1-L3.
El tratamiento empírico debe iniciarse ante la sospecha clínica de proctitis infecciosa sin esperar los resultados microbiológicos. La pauta recomendada es ceftriaxona 500 mg por vía intramuscular en dosis única más doxiciclina 100 mg por vía oral cada 12 horas durante 7 días. Una vez obtenido el resultado microbiológico, el tratamiento debe ajustarse a la etiología confirmada. Si se confirma la presencia de linfogranuloma venéreo, la doxiciclina deberá mantenerse durante 21 días.
Durante el tratamiento se debe indicar abstinencia sexual hasta su finalización y resolución de síntomas. Es necesario el estudio y tratamiento de las parejas sexuales de las últimas 12 semanas y la reevaluación clínica a la semana para ajustar el tratamiento según los resultados microbiológicos.
Manejo Sindrómico de las úlceras anogenitales
Las úlceras anogenitales son lesiones erosivas o ulceradas de la mucosa o piel genital, anal o perianal, que pueden deberse a infecciones de transmisión sexual (ITS) o a causas no infecciosas. No todas las úlceras en esta localización son de origen infeccioso, por lo que una anamnesis sexual detallada y una exploración física cuidadosa son fundamentales para orientar el diagnóstico diferencial y descartar otras patologías dermatológicas, autoinmunes o traumáticas.
El número de úlceras y sus características, nos permiten orientar el diagnóstico clínico. Las guías clínicas de SEIMC incluyen una tabla que puede ayudar a orientar el diagnóstico .
Para el diagnóstico etiológico debe realizarse serología de sífilis y VIH . Además, existen técnicas de amplificación de ácidos nucleicos (TAAN) que permiten diagnosticar Herpes Simple (tipos 1 y 2), Treponema pallidum y Chlamydia trachomatis (serovares L1–L3). No obstante, estas técnicas no siempre están disponibles en el ámbito de la Atención Primaria.
El tratamiento empírico debe iniciarse ante la sospecha de una ITS ulcerativa sin esperar los resultados microbiológicos, dirigiéndose principalmente frente a Virus Herpes Simple y Treponema pallidum. La pauta recomendada es aciclovir 400 mg por vía oral cada 8 horas durante 7 a 10 días y penicilina G benzatina 2,4 millones de unidades intramuscular en dosis única. Solo en caso de alergia a penicilina puede emplearse doxiciclina 100 mg cada 12 horas durante 14 días.
En el siguiente algoritmo se resume el manejo diagnóstico y el tratamiento empírico:
Durante el tratamiento se debe recomendar abstinencia sexual hasta la resolución completa de las lesiones y realizar el estudio y tratamiento de las parejas sexuales
recientes. En lesiones persistentes o atípicas se aconseja reevaluación clínica y, si procede, valoración por Dermatología o Enfermedades Infecciosas para descartar otras causas no infecciosas o neoplásicas.
Tratamiento dirigido de las principales ITS
Una vez confirmada la infección mediante las pruebas microbiológicas, se debe instaurar el tratamiento dirigido según el microorganismo identificado. El objetivo es asegurar la curación, prevenir complicaciones y evitar la transmisión a otras personas.
El tratamiento debe adaptarse a la sensibilidad antimicrobiana local, las posibles coinfecciones y las características individuales del paciente (alergias, embarazo, comorbilidades o interacciones medicamentosas).
En la siguiente tabla se resumen las pautas de tratamiento recomendadas para las principales infecciones de transmisión sexual, de acuerdo con las guías nacionales. Las pautas deben revisarse conforme a las guías actualizadas de SEIMC y las alertas locales de resistencias del Servicio de Microbiología correspondiente.
Declaración Obligatoria
Determinadas infecciones de transmisión sexual son enfermedades de declaración obligatoria y deben notificarse a los sistemas de vigilancia epidemiológica conforme a la normativa vigente del Servicio Andaluz de Salud (SVEA). La declaración permite vigilar su evolución, detectar brotes y orientar las estrategias de prevención y control.
Son ITS de declaración obligatoria:
● Sífilis (adquirida y congénita)
● Gonococia
● Infección por Chlamydia trachomatis
● Linfogranuloma venéreo (LGV)
● Herpes genital
● Infección por VIH y SIDA
La notificación debe realizarse de forma confidencial, según los circuitos establecidos por cada área sanitaria.
Estudio de contactos
El estudio de contactos es una medida esencial en el control de las infecciones de transmisión sexual. Su objetivo es identificar, evaluar y tratar a las parejas sexuales o personas expuestas para prevenir nuevas infecciones y cortar la cadena de transmisión.
Debe realizarse en todos los casos confirmados o con alta sospecha clínica, siguiendo los periodos de referencia recomendados para cada infección:
Sífilis
Se debe realizar la búsqueda de contactos sexuales para su evaluación diagnóstica:
● Sífilis primaria: durante los 3 meses anteriores al inicio de los síntomas.
● Sífilis secundaria: durante los 6 meses anteriores al inicio de los síntomas.
● Sífilis latente precoz: durante los 12 meses anteriores.
Infección gonocócica
● Evaluar a todas las parejas sexuales en los 60 días previos al inicio de los síntomas o al diagnóstico.
● Si han pasado más de 60 días, evaluar al último contacto sexual.
● En caso de infección conjuntival neonatal, testar a la madre y sus contactos sexuales.
Infección genital por Chlamydia trachomatis
● Evaluar a todas las parejas sexuales en los 60 días previos al inicio de los síntomas o al diagnóstico.
● Si han pasado más de 60 días, evaluar al último contacto sexual.
● En caso de conjuntivitis o neumonía neonatal, investigar a la madre y sus contactos sexuales.
La notificación de contactos debe realizarse de forma confidencial, asegurando la privacidad del paciente y ofreciendo apoyo e información sobre prevención y salud sexual.
Consejo y educación sanitaria
La educación sanitaria es un componente esencial del manejo de las infecciones de transmisión sexual. Su objetivo es promover una sexualidad responsable, prevenir nuevas infecciones y mejorar la adherencia al tratamiento.
Durante la atención al paciente se debe:
● Fomentar una sexualidad responsable, basada en el autocuidado, el respeto a las emociones y preferencias sexuales, y la incorporación de medidas preventivas frente a las ITS.
● Aclarar dudas sobre las vías de transmisión y los riesgos asociados a las distintas prácticas sexuales.
● Asegurar que la persona conoce cómo utilizar el preservativo de forma correcta y segura.
● Reforzar la importancia de completar el tratamiento médico y de que las parejas sexuales sean también evaluadas y tratadas para evitar reinfecciones.
● Trabajar la percepción del riesgo personal y grupal, explorando las dificultades para mantener prácticas sexuales seguras.
● Informar sobre la disponibilidad de estrategias de prevención combinada, incluyendo la profilaxis preexposición (PrEP) frente al VIH, para las personas con mayor riesgo de infección.
● Facilitar información sobre los recursos disponibles para diagnóstico, atención y apoyo en salud sexual y ITS.
Encontrarás más información y recursos específicos en nuestro área clave: Salud Sexual – Plan Andaluz de ITS VIH / Sida
Valoración de vacunación
En las consultas de ITS es importante revisar el estado vacunal de las personas con prácticas sexuales de riesgo. En Andalucía, se recomienda vacunar frente a hepatitis A y B, viruela del mono (mpox) y virus del papiloma humano (VPH).
La vacunación frente a hepatitis A y B está indicada en personas con VIH, hombres que tienen sexo con hombres, personas que ejercen la prostitución y usuarios de drogas por via intravenosa (incluido chemsex). Además se debe poner una dosis de recuerdo si los niveles de Ac antiHBs son <10 mUI/mL.
La vacuna frente a mpox se ofrece a personas con prácticas sexuales de riesgo, especialmente HSH con múltiples parejas, y a contactos estrechos de casos confirmados.
La vacuna frente al VPH está recomendada hasta los 45 años en personas con VIH, HSH y personas que ejercen la prostitución.
Todas estas vacunas están financiadas en Andalucía para los grupos indicados y se aconseja ofrecer la vacunación en el mismo acto de la consulta. Se puede ampliar información en la página web de ANDAVAC. Andavac. Plan Estratégico de Vacunaciones de la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía – Plan de Vacunaciones de Andalucía (Andavac)
Criterios de derivación a atención especializada desde AP
Se pueden consultar los criterios de derivación a atención hospitalaria en el siguiente enlace: www.paitsida.es/profesionales/criterios-de-derivacion-a-atencion-hospitalaria